
¿En qué momento incorporas la tecnología a tu trabajo y qué papel ha jugado en tu obra?
Incorporé muy pronto la tecnología en mi obra porque trabajaba con el cine y el video desde el principio. En ese momento, ya eran unos instrumentos muy de nuestra época para podernos comunicar y explorar el mundo.
¿Qué piezas del Patrimonio has elegido para elaborar esta obra y por qué?
En mi caso, he hecho una obra abstracta sobre la propia esencia de la comunicación y para ello, he decidido usar cable directamente.
Mi obra se llama Hilo conductor y emplea el alma misma del cable, el cobre, que es un conductor de electricidad magnífico sobre el que galopa la información.
He querido hacerle un homenaje, porque está desapareciendo.

¿En qué consiste Hilo conductor?
Telefónica me lanzó el reto de celebrar los 100 años de su compañía y entonces yo me planteé cómo llegar a la esencia de la comunicación y, para ello, utilizar el cable, el tejido de cables y el cobre.
El cobre, como he dicho antes, es un conductor de electricidad muy potente. También ha sido parte de la joyería de este planeta, tenemos la plata, el oro y el cobre. Entonces me dije “voy a hacer un tejido, unas joyas, empleando el amasijo de cables que tengo ahí detrás”. A la par, también me planteé representar las estructuras que son la base de la comunicación.
Hay una estructura en línea que va del punto A al punto B o una en estrella que quiere representar un mensaje que sale de un punto a todos los puntos. Después está la estructura en forma de malla, que he realizado aquí, la he tejido con los hilos de 25 pares de Telefónica.
También tenemos una estructura piramidal, que también se llama árbol, que quiere decir que hay alguien arriba que decide qué información se va a transmitir, pasando del 1 al 2, al 3, al 6… Así hasta abajo del todo; es la estructura de comunicación que rige nuestro planeta.
Luego, hay una estructura bastante utópica, la completamente conectada, en la que todos los puntos están unidos entre sí y forman una especie de mandala. Es una imagen utópica que me encanta porque representaría la comunicación total en la que todos los puntos tienen el mismo poder.
Al final del todo hay simplemente el hilo de cobre haciendo libremente su recorrido. Es un homenaje, una forma de agradecerle que haya sido un elemento esencial en la comunicación hasta ahora. Ahora ya tenemos el 5G o los móviles y estamos en otro momento, pero estamos celebrando esos 100 años en los que el protagonista ha sido el cobre.
¿De qué manera cree que el arte puede contribuir a la educación y el progreso de la sociedad?
El arte es lo único que tenemos que no tiene un objetivo predeterminado y eso le hace tener un valor increíble. Sobre todo, en este momento en el que todo está enfocado a conseguir algo, especialmente dinero y progreso material.
Creo que el arte es el lugar desde el que podemos animar nuestra creatividad y no solo la de los artistas, la de todos, para crear. El mundo lo creamos nosotros, cambiándonos primero a nosotros mismos y a nuestra escala de valores. Solo de esta forma podremos conseguir un mundo realmente mejor, más vivible, en el que seamos más felices.
Es muy importante apoyar el arte, la cultura y la educación actualmente porque hay mucho peligro de ir hacia atrás. El arte es un impulso para soñar, porque no vamos a poder crear nada que no hayamos soñado antes.
